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lunes, 6 de febrero de 2017

Entrevista en el programa 'De lagartos y lagartijas', en Onda Jaén TV

Manuel Beltrán ha sido entrevistado por Rafa Rus en el programa 'De lagartos y lartijas', de Onda Jaén TV, donde, además de realizar un recorrido por vida personal y su carrera profesional, han charlado, entre otros temas, de su experiencia en la escuela de ciclismo que dirige en la actualidad y en el equipo en el que milita en la actualidad, el Specialized-Sport Bike.


domingo, 27 de febrero de 2011

Manuel Beltrán: "Mientras corra estoy vivo" (Entrevista en Sprint Especial)

Entrevista realizada a Triki en el blog Sprint Especial:

Hoy comenzaba la Andalucía Bike Race con la presencia del corredor jienense Manuel Beltrán entre sus participantes. El corredor andaluz nos concede unas palabras horas después de terminar la primera etapa, donde hace pareja con José Luis Carrasco también ex-profesional de equipos como Banesto y Andalucía.

Bueno Manuel, lo primero de todo hoy ha comenzado la Andalucia Bike Race, ¿Cómo te has encontrado en la etapa de hoy?
Mucho mejor de lo que me esperaba, llevaba mucho tiempo sin competir, si no me equivoco desde el triatlón de Doñana, y francamente contento de las sensaciones y del rato que hemos echado recordando a la elite y también recordando esas sensaciones de la competición.

¿Cuál es tu objetivo para esta primera edición de la Andalucia Bike Race?
Mi objetivo es acabar y divertirme. Sobre todo lo primero y yo creo que una cosa va con la otra, principalmente me gustaría acabar.

Tu compañero es, José Luis Carrasco ex-profesional como tu en equipos como Banesto y Andalucía, imagino que es fundamental que os compenetréis al máximo para obtener un buen resultado, no?
Para mí es un placer correr al lado de José Luis, es un amigo y nos conocemos desde hace muchos años y el compartir pareja con el en esta modalidad es un placer. La verdad es una modalidad que tiene su encanto y estamos muy ilusionados por esta competición.

Hermida, Absalon, Heras, Ruzafa, etc., una gran participación en el estreno de la carrera, ¿ Una dura competencia, no crees?
Para mí ellos están en otro nivel superior, ellos llevan seis marchas cuando yo llevo cuatro, jeje. Pero yo pienso que este tipo de competiciones para ex-profesionales como yo , Roberto Heras o Marcos Serrano son ideales para gente como nosotros que necesitamos motivarnos y continuar nuestro día a día. Somos gente que hemos vivido de esto y el volver a sentir eso de salir de casa, masajes, acostarse temprano el día antes de la carrera y competir pues son cosas que llevamos dentro y que siempre nos hará disfrutar.

Con la crisis que vive actualmente el ciclismo en todas su modalidades, que surjan carreras de esta magnitud son grandes noticias, no?
Está claro que sí, hay que abrirse y evolucionar y pruebas de este tipo creo que no hay muchas y pienso que son pruebas que hay que apoyarlas. No lo digo por que esté participando en ella, de hecho si alguien de la organización en un futuro me pidiera ayuda o consejo estaría encantado de poder colaborar con ellos.

¿A qué se dedica actualmente el Triki Beltrán, después de dejar la competición en el ciclismo de carretera?
Actualmente trabajo en un gimnasio como monitor de spinning. Mechor Mauri me ha ayudado a poder desenvolverme en ese mundo. No soy el primero ni seré el ultimo, y ahí estamos peleando con la vida y adaptándonos.

¿Y matas el gusanillo compitiendo en mtb, duatlon y triatlón, no?
Tengo la fortuna que mi trabajo me permite tener esa autonomía para poder participar en las diferentes pruebas. Estamos preparando con el apoyo de mi jefe un equipo para la Titan Desert gracias al gimnasio que se llama Emotion.

¿Y hasta cuándo tenemos a Manuel Beltrán compitiendo?
Mientras corra esto vivo como decía Forest Gump.

¿Te queda un sabor agridulce de como terminó tu carrera como ciclista profesional?
Después de 14 años en el mundo de la bicicleta y después de todas las alegrías y grandes experiencias que me ha hecho vivir este mundo, jamás podré renegar de nada de lo que allá hecho. La fortaleza que me ha dado el ciclismo, me ha ayudado afrontar mejor los malos momentos que me vinieron después de colgar la bicicleta.

sábado, 1 de mayo de 2010

Entrevista en diario AS en 2007 tras su victoria de etapa en la Vuelta al País Vasco

Reproducimos la entrevista publicada en diario AS con motivo de la victoria de Beltrán en la segunda etapa en la Vuelta al País Vasco de 2007. El jienense, entonces con 35 años y 13 temporadas a sus espaldas, no ganaba desde la Volta a Catalunya de 1999, carrera en la que se llevó la general y una cronoescalada. Cuando subió al podio se le saltaban las lágrimas. Su victoria se fraguó en una larga escapada de 137 kilómetros, en la que le acompañaron otros ocho corredores. El Saunier Duval, que comandaba el pelotón, les dejó hacer y llegaron a tener hasta casi cinco minutos de ventaja.

De los ocho fugados, Beltrán, Redondo y Astarloza se quedaron solos en cabeza en la ascensión al penúltimo puerto (Ubal) y en el último Redondo volvió a atacar y parecía que iba a ser el vencedor, pero se le atragantaron las últimas rampas y Beltrán, regulando mejor el esfuerzo, le pasó. El andaluz se quedaba a sólo seis segundo de liderar la carrera tras ganar en el alto de montaña de Karrantza. Enlace al vídeo en Diario Vasco de su victoria.


ENTREVISTA M. Beltrán
"Por fin dedico una victoria a mi abuela"
Ch. B. Karrantza - 11/04/2007

¿Qué significa para usted esta victoria?
Es difícil expresarlo. He ganado una etapa del País Vasco, con una meta repleta de público y unos rivales impresionantes. Mi abuela falleció en 2002 y desde entonces estaba buscando una victoria para dedicársela. Ella fue la que, en contra de toda la familia, me compró la primera bici. Era una persona muy importante para mí y por fin puedo dedicarle un triunfo.

¿Desde cuando no levantaba los brazos?
Mi última victoria fue en la Volta a Catalunya de 1999, pero fue una cronoescalada y también gané la general, así que la última vez que levanté los brazos al cruzar una meta fue hace diez años, en la Vuelta a los Puertos de 1997. Es fácil imaginar lo feliz que me siento.

¿Pensó que podría tener un final tan feliz cuando surgió la escapada?
Lo veía difícil. Incluso al final pensé que Redondo era el más fuerte. Me costó mucho seguirle y decidí subir a mi ritmo. Se mereció la victoria tanto como yo, pero los últimos kilómetros del puerto eran muy duros y se hundió. Creo que he ganado por veteranía y experiencia.

Está tercero en la general. ¿Se plantea conseguir algo más a partir de ahora?
Soy consciente de mis limitaciones y la verdad, no me veo en el podio final de la Vuelta al País Vasco, con la cantidad de grandes corredores que hay en esta prueba y las etapas tan duras que quedan.

domingo, 17 de enero de 2010

Un filósofo en pantalón corto (entrevista de 2008 en la revista Ciclismo en Ruta)

Reproducimos una entrevista del 2008 de José Antonio Díaz a Beltrán en la revista Ciclismo en ruta que nos permite conocer un poco mejor al campeón jienense.

Ha ayudado a ganar la Vuelta a Tony Rominger y el Tour a Lance Armstrong. Ha tirado de Abraham Olano en las cuestas y ha compartido habitación -cada uno en su cama, claro está- con Zülle, Escartín, Freire y Heras. Hablamos de Triki Beltrán, un ciclista con mucha “vida” a sus espaldas. Tanta como esos quince años que lleva dando pedales por las carreteras de medio mundo.

Han pasado quince temporadas ya desde que Manuel Beltrán (Jaén, 28 de mayo de 1971) diese sus primeras pedaladas como profesional en el seno de aquel súper equipo que fue el Mapei-GB de 1995. Nos conocimos aquel mismo año, en la Vuelta a China. Por entonces él era un neo recién llegado a este circo. Un hombre joven que apenas se atrevía a aventurarse por las calles aledañas a la pequinesa avenida Jianguomenwai, donde se ubicaba el lujoso Hotel China World en el que nos alojábamos. Beltrán comenzaba a escribir el libro de su vida deportiva. Páginas en blanco que ahora, muchos años después, están repletas de vivencias. Desde entonces hasta acá ha conseguido algunas victorias (como la general de la Volta a Catalunya en 1999, o una etapa en la cotizada Vuelta al País Vasco en 2007) y un buen número de grandes puestos en carreras como la Vuelta, el Giro o el Tour. Pese a todo, Beltrán mantiene aquella humildad que le caracterizaba, habiendo ganado madurez, vida y conocimiento de sí mismo. Por eso, nada mejor que filosofar un poco con este veterano del pelotón.

Tras quince temporadas como profesional, ¿qué espera de 2008?

Me gustaría tener los mismos resultados de 2007, claro. Sería magnífico alcanzar el mismo estado de forma, por lo menos eso. A partir de ahí, si además consiguiera sumar otra victoria como la que obtuve el año pasado en el País Vasco, pues eso ya sería de sobresaliente.

¿Ahora, con el paso del tiempo, hay que entrenar más para estar al mismo nivel que hace unos años?

Bueno, el ciclista que como yo tiene ganas de hacerlo bien cae en una rutina de trabajo en la que entrena y entrena sin pensar en otra cosa. Así, entras en una dinámica en la que con el paso del tiempo vas aprendiendo cómo hacer bien tu trabajo. Sabes cómo prepararte y al tiempo ves que, lógicamente, ahora tienes que entrenar incluso más para estar como estabas antes con menos esfuerzo.

¿Y la familia no tira para atrás, no dan ganas de decir basta a una vida tan ajetreada?

Claro que tira. Yo he siempre he sido muy hogareño, muy de estar con mi familia y mis amigos, pero al mismo tiempo muy profesional. Entonces sé que la oportunidad que tengo de vivir como vivo ahora, de hacer lo que hago, se me escapará cuando deje de vestir de corto.

Sí, mira Cipollini, con 41 años ha vuelto. Buscar otra vida tras tantos años de estar montado sobre la bici tiene que ser difícil.

Bueno, a todos nos tiene que llegar el momento de la retirada, pero yo entiendo a Cipollini y más con las condiciones económicas que (parece) le han ofertado. Si Mario puede correr la Milán-San Remo, pues aunque haga el cuarenta ya habrá justificado su vuelta. Para mí Cipollini no se equivoca. Está ganando un sueldo y está haciendo lo que le gusta, ¿qué más se puede pedir?

¿Piensas que un ciclista como él aún tiene algo que aportar?

Sí, y creo que ese es un valor muy positivo del ciclismo italiano. Ellos valoran mucho la sabiduría, la experiencia del ciclista veterano que ayuda al joven, diciéndole por aquí sí, porque aquí no… Yo, por ejemplo, en mi carrera deportiva he tenido la suerte de contar con maestros de verdadero lujo. Empecé en el 95, compartiendo habitación con Tony (Rominger), luego estuve con mi buen amigo Abraham (Olano), con quien aprendí a pasos agigantados...

¿Esa figura de mentor es la que tú desarrollas ahora en Liquigas?

Hombre, ahí está para quien la quiera aceptar, lo que pasa es que los jóvenes de ahora no se dejan aconsejar… Me da mucho coraje, porque los ciclistas jóvenes… Yo no me veo reflejado en ellos ahora mismo, en esa juventud que está viniendo, pero para nada. Yo tenía compañeros de habitación y de equipo como los Arsenio González, Mauleón o Etxabe a los que no se te ocurría vacilarles. Hoy en día, le dices al chico que tienes de compañero: “haz el favor de apagar el teléfono, porque esta noche has recibido quince mensajes de tus colegas que estaban de marcha”, y encima te responde que porqué tiene él que apagar el teléfono, que eres muy quisquilloso y que, ¡jolines!, que el pitido era muy suave… Pero vamos a ver, intentas razonar, si ya no es sólo por el pitido, jodido, sino porque me doy cuenta de que estás más pendiente de lo que hacen tus amigos que están de marcha que por descansar para estar bien en carrera. ¡Madre mía!, pienso muchas veces cuando vuelvo a casa, si a mí en su día Etxabe me dice: “apaga el teléfono”, lo meto en la maleta y no sale de ahí.

¿Quizás cuando tú empezaste se cuidaban más las jerarquías en este deporte?

No, creo que lo que había era más respeto. Se guardaban más las formas y procurabas aprender de los que más sabían. A mí, por ejemplo, si Fede (Etxabe) me señalaba algo que hacía mal, me cuidaba mucho de no repetirlo. Ahora los jóvenes vienen más sobrados. Intentando sobresalir desde el principio, queriendo “inventar” algo cuando aquí ya está todo inventado. Nadie da duros a tres pesetas y se nos olvida lo fundamental: cuidarse, dormir sus ocho o nueve horas, comer en condiciones, entrenar con seriedad, y, en fin, hacer vida de corredor.

¿Eres bastante crítico con los ciclistas jóvenes?

Hombre, no con todos, pero sí que hay cosas que veo, que… Cuando entreno con algunos de ellos veo malas caras porque a alguno no le llevan a la Copa de España, porque dicen que si hay mucho nivel este año, porque se quejan de los recalificados. ¡Pero, vamos a ver, no penséis en eso, tíos, pensad en vosotros! Pero si los recalificados tienen que subir las cuestas lo mismo que todo el mundo, que nadie les va a empujar del culo. Demasiadas excusas para que papá les pase rápido la mano por la espalda y se compadezca, cuando lo que hay que hacer es quejarse menos (mal de muchos, consuelo de tontos) y trabajar más.

En todos estos años, ¿qué ha cambiado de aquel tímido Manolo Beltrán que conocí en la Vuelta a China del 95?

¡Madre mía! Me estás hablando de unos años que para mí supusieron unas experiencias inolvidables. Corrí por todo el mundo y así me aficioné a viajar. A mí no me verás con grandes coches, ni vistiendo Dolce Gabanna o Armani, pero no me importa gastarme el dinero haciendo un viajecito todos los años con mi mujer, porque el viajar te abre la mente. Este año, por ejemplo, estuvimos en Argentina, visitando Buenos Aires, Iguazú y en el glaciar Perito Moreno. Fíjate, la experiencia de vida que te da haber viajado por el mundo y conocer otras culturas y otras gentes. Haber estado en Tokio, en Manhattan, en el Gran Cañón del Colorado. Eso no tiene precio. De hecho, me tiro toda la temporada pensando en el viaje que vamos a hacer en mis diez o quince días de vacaciones y creo que si me tocara un gran premio en la lotería estaría viajando todo el año.

Uff, mucho cambio, ¿no?

Sí, pero si yo siempre lo digo: a mí lo mejor que me ha pasado en la vida ha sido ser ciclista. Procedo de una familia en la que, como se suele decir en Andalucía, ha trabajado hasta el gato. Trabajábamos en el olivo o cuando no había que recoger aceitunas, pues había que trabajar en un pequeño negocio familiar de charcutería, hacer morcillas y demás. Lo mejor que me podía pasar a mí era estudiar… o ser ciclista. Entonces, recogiendo aceitunas, lo único que tenías era un jornal. Se acababa el día, volvías a tu casa y cuando de nuevo salía el sol, volvías a empezar. Nosotros los ciclistas somos unos privilegiados, siempre lo digo. Cuando termino de subir Alpe d´Huez y llego al hotel, estoy cansado, vale, pero el que va a coger aceitunas también se cansa, con la diferencia de que yo estoy corriendo el Tour, estoy bien remunerado y además me consideran un señor… Siempre lo digo y a veces hasta me da un poco pena: los deportistas estamos muy valorados, porque no conozco a nadie que se haya muerto de sufrir encima de una bicicleta o porque le duelan las piernas. Peor lo pasa el pobrecito que, después de estar trabajando nueve horas, ve que le llegan las facturas y no tiene para pagar el piso o la luz, o para poder comer.

Has viajado mucho, claro está, y también cuenta el haberse codeado, compartiendo equipo, con la créme de este deporte.

Sí, con vaya lista. Como para escribir un libro. Empecé con Tony (Rominger) en el macro Mapei del 95, luego vinieron Abraham (Olano), Alex Zülle, Freire, Escartín, Garmendia y Ullrich en el Coast (aunque con el alemán coincidí en pocas carreras), luego pase al US Postal con Lance Armstrong y Heras… Me falta Jalabert. Ése se me escapó… Bueno, como verás he tenido la suerte de compartir equipo con gente muy carismática.

Pregunta con trampa: si tuvieras que quedarte con uno, ¿con cuál te quedarías?

Depende de lo que valorase en cada momento. Por la amistad que hice, sin duda con Abraham. Ahora, por la experiencia fuerte que supuso, pues claro está que con Lance Armstrong. Experiencia que me hizo plantearme cosas hasta de mi propia vida. No sé, fue una sensación de velocidad, como de ser piloto de rally o llevar el volante de un Fórmula 1. Yo no me atrevería a decir quién es mejor, Abraham o Lance, porque lo cierto es que los dos han supuesto mucho para mí.

¿Te han llegado a dar envidia?

Pues claro, no te jode, envidia sana. Yo veía a un tío como Lance llenó de músculos y me miraba a mí mismo, flacucho y espejiñao… Recuerdo una ocasión en la que y Lance nos pasó a Rubiera y a mí un álbum de fotos en el que se le veía a él en la playa, en su casa de Malibu, con sus niñas, que habían crecido mucho. En las fotos también estaba Sheryl Crow (su novia entonces) y Lance aparecía cogiendo a las crías en brazos, en una postura en la que se le marcaban todos los músculos. Entonces, nosotros nos miramos y nos dijimos: ¡joder, mira qué brazos, mira qué hombros!, y, claro, nos reímos. Entonces él quizá pensó que como salía Sheryl en bikini, nos reíamos por eso. Nos quitó el álbum y nos miró como diciendo: ¡eh, vale! Y entonces tuvimos que hacerle ver que no nos reíamos de ver a Sheryl en bikini, sino de su físico tan bestia.

¿O sea que con Armstrong la experiencia trascendió al mero ciclismo?

Pues sí, podría decirse así, porque gracias a él conocí a gente que de otra forma no hubiera llegado a conocer. Personas como Sheryl Crow (la cantante estadounidense que fue pareja de Lance), que siendo de fama mundial, te chocan por lo sencillas que son… Sí, de acuerdo que todos somos iguales, pero es que en el mundo del deporte conoces a algunos personajillos que se creen Dios por darle un poco más deprisa a los pedales, y entonces, cuando tienes la oportunidad de poder compararlos con la sencillez de figuras de verdadera talla mundial como el actor Robbin Williams, una pop-star como Sheryl Crow o el rockero Bono, el cantante de U2, pues te quedas realmente alucinado.

Pero dejemos ya de hablar del ciclismo de color rosa y hablemos también de su versión en negro. ¿Qué pasa con este deporte?

Pues que está claro que los ciclistas estamos sufriendo mucho durante los últimos tiempos. ¿Salida fácil? No. Yo no sé muy bien qué pensar. Por un lado me da la impresión de que esto no hay quien lo arregle, y por otro no me cabe duda de que esto tiene que arreglarse. Pasará, tal vez, mucho tiempo y quizás los villanos de hoy, o, mejor, los que hoy son mártires, serán los héroes de mañana.

¿Entiendes al corredor que ha recurrido al dopaje?

No, no. Yo eso no lo entiendo. No entiendo al corredor que recurre a hacer barbaridades, y cuando se habla de este tema a mí me da hasta vergüenza. ¿Sabes por qué? Porque yo vivo en una población pequeña en la que me consta que la gente me quiere. Cuando después de correr la Vuelta o el Tour vuelvo a casa, recorrer los 300 metros que la separan del videoclub me puede costar un par de horas. Y no exagero. Me encuentro a mi vecino, a un paisano, a un amigo del colegio y todos me preguntan cómo me ha ido. La verdad, y no es por arrogancia ninguna, es que yo estoy encantado con esa gente que ha sacrificado una hora de su tiempo o la siesta para ver a su paisano en la tele. Entonces, cuando pasa algo tan gordo como lo de Vinokourov o Kashechkin, cuando hablan del dopaje en el ciclismo, pues no quiero que me vean por la calle, porque realmente no sé qué decirles, no sé cómo explicarles lo que pasa en este deporte.

¿Porque la gente corriente no tiene ni idea de lo que hay detrás de todo esto?

No, claro, la gente normalmente no sabe que es la CPA, ni que los patrocinadores han pagado un dineral para que sus ciclistas corran el UCI ProTour. Saben, porque lo han oído en la tele o lo han visto en los periódicos, que a uno le han pillado con las manos en la masa y que a otro lo van a sancionar, y claro, se creen que este es un deporte de delincuentes. Ahora, lo que no saben es que un ciclista sufre muchísimos controles en las carreras y por sorpresa, ni que tiene que estar localizable los 365 días del año… Por eso, cuando yo estoy entrenando y se me junta un chavalín de 16 o 17 años me dan ganas de decirle: “mira, mejor cambia de deporte, porque cuando llegues donde yo estoy tendrás que conectarte con tu ordenador a un programa que se llama Adams y decir dónde vas y dónde no vas a estar al día siguiente… ¿Cómo puedo explicarle eso a un chaval que quiere ser ciclista? Si le digo eso pensará que somos casi como esos delincuentes que tienen que presentarse a dar parte diario en la comisaría.

¿Entonces hay razones para ser pesimistas?

Sí, claro que sí, pero también para lo contrario. Yo cuando salgo a andar en bici veo muchísima gente practicando el ciclismo, síntoma de que este todavía es un deporte que atrae a la gente. Entonces, lo que habría que pedir a los que dirigen el ciclismo es que tuvieran más cabeza, y a los patrocinadores que invierten en ciclismo, pedirles que, a pesar de todo lo que está pasando, no tiren la toalla. Dicen en mi tierra que “es de bien nacidos ser agradecidos”, y por eso creo que en momentos como estos es cuando hay que agradecer a los patrocinadores el esfuerzo que hacen por mantener a tantas y tantas familias que viven de este deporte. En muchas ocasiones los sponsors de este deporte son enamorados del mismo, gente como en su día Squinzi y ahora Paolo dal Lago, mi patrón en Liquigas. Ellos son los que mantienen vivo este deporte, aunque eso se olvide demasiado pronto. Gente que pone el dinero para que luego venga otro y le diga dónde puede o no puede correr su equipo.

viernes, 10 de abril de 2009

"Hay que echarle una mano al Triki Beltrán"

El nuevo presidente de la Federación de ciclismo jienense, Mario Fernández, analiza en una entrevista al Diario Ideal la situación de la provincia, de los profesionales y explica sus propuestas de pruebas

Mario Fernández Martínez (Jaén, 1965) es el presidente de la Federación jienense de ciclismo, desde el pasado 1 de abril. Y ya está metido de lleno en el trabajo. No le va a faltar.

-¿Por dónde empezamos a mejorar el estado del ciclismo jienense?
-Ahora mismo hay que trabajar mucho por los clubes, incentivarlos y que se realicen más pruebas a nivel provincial. Quiero reunirme con todos los clubes de la provincia, por zonas e ir nombrando siete u ocho coordinadores, con los que estar en contacto y saber los problemas de primera mano, al menos una vez al mes.

-¿Cuáles son los puntos fuertes de Jaén?
-Tenemos una serie de corredores tanto profesionales como de élite importantes y hay que echarle una buena mano, ellos son los que representan la provincia de Jaén por todos sitios. Ellos ya me han comunicado que están disponibles para lo que quiera la Federación, que me van a apoyar, y nosotros con ellos igual. Y el trabajo desde la base con los críos, eso es fundamental. Éste es otro reto que tenemos tanto José Alberto Jiménez, secretario de la Federación, como yo. El trabajo que esto requiere tenemos que hacerlo entre todos.

-Tenemos dos ciclistas importantes, Javi Moreno y Manolo Ortega ¿falla algo o cuantos quisieran?
-También está Pepe, del Cajasur, que junto a ellos son los que llevan el peso profesional. Cuantos más profesionales haya mejor, si en vez de dos, son cuatro, mejor para Jaén y el ciclismo.

-¿A Lechuga, sub-23, lo ve disputando un Tour a medio plazo?
-La verdad es que sí, es de los que tienen mucha proyección. Lo ha demostrado, corriendo pruebas internacionales, ganando la Copa de España y por lo que veo y me comentan la progresión la lleva muy bien. Si no pasa a profesional el año que viene lo hará al otro.

-¿Cree que se ha tratado bien a Beltrán aquí?
-Es un tema muy delicado. A mí no me pilló en Jaén. Hasta que no demuestran que eres culpable, tienes la presunción de inocencia. Está sancionado por la Federación francesa, pero puede correr por todo el mundo. Si sale a la luz te llevas todos los palos, incluso por los que te apoyan. Es amigo mío. Su inocencia la mantengo. Creo que hay que echarle una mano. Al ciclismo no se le trata como a otros deportes. Te pillan con el hematocrito alto y te tratan como a un delincuente, con esposas y deteniéndote en tu casa. En otros deportes no te enteras si hay un positivo, o lo haces casi de rebote, y hay muchos deportes que son igual. Encima ha tenido la mala suerte de la caída cuando volvía a empezar.

-La Pandera sigue sin adecentar para La Vuelta.
-Eso depende del Ayuntamiento de la localidad. Cuando se acerque la organización de la Vuelta vendrá y lo revisarán. Estará lista.

-¿Recuerda su primera bici?
-Una Colnago. Empecé tarde, con 21 años, muy tarde. Corrí unas carrerillas y vi que iba bien.

-Y no se le da mal.
-Guardo con especial cariño en la memoria el primer campeonato de España que gané, en 1999 en Córdoba. Verte entrar en la avenida Carlos III, que entré escapado, tres perseguidores a un minuto y medio de distancia. Fue una ilusión inmensa. Este año me estoy preparando el Campeonato del mundo contrarreloj en Austria, a finales de agosto.

-¿Cuál es el mejor consejo: se vaya andando o en bici por la vida?
-Uno que te inculcan sobre todo los padres y que no se debe olvidar: ser humilde. Hay que tener los pies en el suelo en todo momento.